miércoles, 23 de mayo de 2012

Mi lugar preferido es a tu lado.

Y sí. Por supuesto que he llorado por ti, cientos de veces. Más de las que debería, pero nunca me ha gustado reprimir las lágrimas cuando se deciden a salir.
No te creas, no me haces tanto daño. Te prometo que casi la mitad de las lágrimas han sido de alegría.
Noches y noches pensando en ti, en lo que me das, en la alegría con la que has llenado mi vida. No poder dejar de llorar pensando en lo afortunada que me siento cada vez que siento que piensas en mi, cada beso, cada abrazo, incluso cada mirada... cuando me guiñas el ojo, cuando sonríes, sabes que me muero.
Nudos en la garganta, mariposas en la barriga y nervios a flor de piel cada vez que voy a verte a solas. Después de un año, sigo poniéndome histérica cada vez que voy a verte. Y si voy de sobrada es por disimular, mi mecanismo de defensa. Y es que no debería dejar que supieses todo esto, porque ahora lo sabrás y las defensas no servirán de nada.. pero bueno, algún día tenías que conocerme del todo.
   Y no, no voy a dejar de gastar lágrimas en ti. Cada vez que me ilusione, cada vez que esas ilusiones se destrocen, cuando me falles, cuando me sorprendas, cuando me quieras, cuando me digas verdades que duelen, cuando me digas mentiras bonitas...
De verdad, sé que a veces exagero, pero así son mis emociones. Ya aprenderé a controlarlas. Hasta entonces te pido paciencia, y me pido paciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario